
Respuesta corta: una entreplanta y un altillo metálico son la misma solución —una planta de acero atornillada dentro de la nave— a distinta escala: la entreplanta suele cubrir una parte amplia de la superficie y el altillo, una zona concreta. Su precio no es una cifra fija por metro cuadrado: depende sobre todo de la superficie, la carga de uso, el tipo de forjado y los accesos, y de la tramitación que exija el municipio. Ambos deben cumplir la normativa de seguridad estructural y de lugares de trabajo aplicable.
Si está valorando ganar altura en su nave, lo primero es entender qué diferencia una entreplanta de un altillo, cuándo compensa instalar uno, y qué exige la normativa antes de poner en marcha el proyecto.
Diferencia entre entreplanta y altillo
No hay una frontera técnica única entre ambos términos, pero en el uso habitual del sector:
- Entreplanta: estructura que suele cubrir una parte significativa de la superficie de la nave, con pilares y vigas de acero atornillados, forjado, barandillas perimetrales, rodapiés, escaleras de acceso y, si hay tránsito de mercancía, puertas de carga.
- Altillo: versión más reducida, habitualmente sobre una zona concreta (oficina técnica, almacén de repuestos, archivo), con la misma lógica constructiva pero menor superficie y complejidad.
En ambos casos, al ser estructuras metálicas atornilladas, son desmontables y reubicables: se pueden retirar o trasladar si cambia el uso de la nave, a diferencia de una entreplanta construida en obra civil.
Cuándo tiene sentido ganar superficie vertical en un almacén
Instalar una entreplanta o un altillo tiene sentido cuando hay falta de superficie de almacenamiento pero sí existe altura libre suficiente en la nave. Situaciones habituales:
- Necesidad de una zona de picking elevada, separada del flujo de paletización inferior.
- Creación de oficinas técnicas o de control sin ocupar superficie de almacén en planta baja.
- Espacio para taller, mantenimiento o archivo que no necesita estar a nivel de suelo.
- Instalaciones que pueden necesitar reubicarse en el futuro, donde una estructura desmontable evita una obra civil permanente.
La alternativa a una entreplanta suele ser ampliar la nave o alquilar más superficie; cuando la altura libre ya está disponible y sin usar, ganar planta vertical resulta más rápido de ejecutar que una obra de ampliación.
Qué normativa aplica (carga, barandillas, escaleras, salida de emergencia)
Una entreplanta metálica de uso industrial se considera, en general, equipo de trabajo, y como tal debe cumplir la normativa de seguridad estructural y de lugares de trabajo: cálculo de la carga admisible, barandillas y rodapiés en los bordes, escaleras de acceso conformes, y previsión de salida de emergencia según la ocupación prevista. La normativa de referencia en España para estos equipos incluye el RD 1215/1997, y la carga admisible debe quedar documentada mediante placas de características, igual que en una estantería.
Un punto importante: la carga admisible es siempre la de cálculo. Si en algún momento cambia el uso de la entreplanta —por ejemplo, de archivo ligero a almacenamiento de material pesado—, es necesario revisar si la estructura soporta la nueva carga antes de ponerla en servicio, no dar por hecho que aguanta porque «es una estructura sólida».
Dependiendo de la superficie, la carga y el uso previsto, el proyecto puede requerir comunicación previa, licencia municipal o adaptación de la protección contra incendios de la nave. El umbral exacto que obliga a tramitar un proyecto técnico visado varía según la normativa autonómica y municipal aplicable, por lo que conviene confirmarlo con el técnico o proyectista antes de iniciar la instalación.
Qué determina el precio de una entreplanta metálica
No publicamos un precio por metro cuadrado porque dos entreplantas de la misma superficie pueden tener presupuestos muy distintos. Lo que más influye:
- Superficie y forma de la planta: los metros que se cubren y su geometría; las zonas irregulares o con obstáculos complican el diseño.
- Carga de uso: no se dimensiona igual un archivo u oficina que una zona de palés con transpaleta; más carga exige pilares, vigas y forjado más robustos.
- Luces entre pilares: cuanto más espacio libre se necesita en planta baja para la operativa, mayores son las vigas.
- Tipo de forjado: tablero, chapa o rejilla, según la carga, el tránsito y lo que exija la protección contra incendios.
- Altura libre: la disponible bajo cubierta y bajo luminarias, climatización o rociadores.
- Escaleras y accesos: número de escaleras y recorridos de evacuación.
- Barandillas, rodapiés y puertas de carga: metros de perímetro y número de puntos de carga de mercancía.
- Solera: si el pavimento bajo los pilares necesita comprobación o refuerzo.
- Licencias y protección contra incendios: proyecto, comunicación o licencia municipal y, en su caso, adaptación de la protección contra incendios.
- Condiciones de montaje: trabajar con la nave en funcionamiento, por fases o fuera de horario.
Con las medidas de la nave, la altura libre y el uso previsto preparamos una propuesta con el cálculo incluido. Puede ver cómo trabajamos y pedir presupuesto en entreplantas y altillos metálicos en Guadalajara y Madrid.
Proceso de instalación y plazos orientativos
El proceso sigue una lógica similar al montaje de una estantería, pero a mayor escala: diseño y dimensionado de la estructura con memoria de cálculo, replanteo sobre planta, montaje de pilares y vigas atornillados, instalación de forjado, barandillas, rodapiés y escaleras, y entrega de placas de carga por m² junto con el certificado de montaje.
El plazo de ejecución depende de la superficie, la complejidad del diseño (número de accesos, puertas de carga, distribución de pilares) y de si es necesaria tramitación previa (licencia o comunicación municipal). No hay un plazo estándar aplicable a cualquier proyecto: se define en la propuesta técnica una vez conocida la superficie y el uso previsto. Puede consultar el servicio completo en entreplantas y altillos metálicos.
Mantenimiento e inspección de la estructura
Una entreplanta o un altillo metálico es una estructura de trabajo y, como tal, debe mantenerse en condiciones seguras: revisión de anclajes y tornillería, estado de barandillas y rodapiés, verificación de que no se han superado las cargas de cálculo por m², y comprobación del estado del forjado. Igual que en una estantería, conviene documentar estas revisiones y contar con una inspección periódica realizada por personal cualificado, especialmente si la estructura lleva años en servicio o ha cambiado de uso.
Si la entreplanta convive con estanterías de paletización en el resto de la nave, tiene sentido integrar ambas revisiones en el mismo calendario de mantenimiento. Más información en mantenimiento de estanterías industriales.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un proyecto técnico para instalar un altillo o entreplanta metálica industrial?
En general, cualquier entreplanta de uso industrial con carga y accesos de personal debe cumplir la normativa de seguridad estructural y de lugares de trabajo (barandillas, resistencia, cálculo de carga), lo que habitualmente exige un proyecto firmado por técnico competente. El umbral exacto de superficie o carga que obliga a proyecto visado depende de la normativa autonómica y municipal aplicable, así que conviene confirmarlo caso a caso con el proyectista.
¿Se puede desmontar y reubicar una entreplanta metálica?
Sí, al ser una estructura atornillada y no de obra civil, es desmontable y reubicable si cambia la distribución de la nave o la instalación se traslada.
¿Qué pasa si cambio el uso de la entreplanta después de instalarla?
La carga admisible es la de cálculo original. Cualquier cambio de uso que implique más carga o una distribución distinta requiere revisar si la estructura lo soporta antes de ponerla en servicio con el nuevo uso.
¿Hay que inspeccionar una entreplanta igual que una estantería?
El principio es el mismo: es un equipo de trabajo que debe mantenerse en condiciones seguras, con revisión periódica de anclajes, barandillas, tornillería y cargas. La periodicidad y el alcance concretos conviene fijarlos con el técnico responsable según el uso y la antigüedad de la estructura.
¿Cuánto cuesta una entreplanta metálica?
Depende de la superficie, la carga de uso, la luz entre pilares, el tipo de forjado, los accesos (escaleras, barandillas, puertas de carga), el estado de la solera y la tramitación necesaria. Por eso no hay un precio por metro cuadrado válido para todos los casos: se calcula con las medidas de la nave y el uso previsto.
Si está valorando instalar una entreplanta o un altillo metálico en su nave, o necesita revisar uno ya existente, puede contactar con Almar-Rack.