
Los protectores de puntal existen para absorber el golpe de una carretilla antes de que llegue a la estructura de la estantería. Hay dos familias principales: los anclados al suelo, en materiales rígidos, y los de polímero flexible tipo MPM, que se deforman con el impacto y recuperan su forma. La norma recomienda proteger los puntales expuestos a tráfico de carretillas, aunque no siempre lo exige como obligación legal explícita; en la práctica, es una de las medidas preventivas que más veces evita una avería estructural grave.
Por qué los puntales son el punto más vulnerable de una estantería
El puntal es el elemento vertical que soporta el peso de todos los niveles de la fila. A diferencia de un larguero, que suele afectar solo a su nivel, un puntal dañado compromete la estabilidad de todo el módulo, y en algunos casos de la fila completa si el arriostramiento comparte elementos. Es también el punto que más golpes recibe: está en cabecera de pasillo, junto a zonas de giro de carretilla, y a una altura donde impacta directamente el chasis o la carga del vehículo.
Un impacto que a la carretilla apenas le deja marca puede dejar el puntal fuera de tolerancias. Por eso la protección de puntal no es un accesorio estético: es la primera barrera entre el tráfico del almacén y la estructura que sostiene la carga.
Protector metálico anclado al suelo vs. protector de polímero: diferencias y cuándo usar cada uno
Los protectores tradicionales, metálicos y anclados al suelo, funcionan por rigidez: intentan resistir el golpe sin ceder. Funcionan, pero tienen un límite: al ser rígidos, una parte relevante de la energía del impacto puede transmitirse igualmente hacia el anclaje o hacia el propio puntal si el golpe es fuerte o repetido.
Los protectores de polímero flexible, como los de MPM Flexible Protections, trabajan al contrario: se deforman para absorber la energía del impacto y recuperan su forma después, en lugar de transmitir el golpe de forma rígida hacia la estructura. Esa capacidad de deformarse y volver a su sitio es lo que reduce la energía que llega al puntal en cada colisión, golpe tras golpe, sin necesidad de sustituir la protección cada vez.
Como distribuidores e instaladores oficiales de MPM, en Almar-Rack recomendamos priorizar la protección flexible en cualquier zona con tráfico habitual de carretillas: pasillos de trabajo, cabeceras y cualquier punto donde el golpe accidental sea, más que una posibilidad, una cuestión de tiempo. Puede ver el catálogo completo en protecciones para estanterías industriales.
¿La norma obliga a instalar protecciones?
La UNE-EN 15635 recomienda proteger los puntales expuestos en cabeceras y zonas de tráfico de carretillas, pero no fija una obligación legal explícita y cerrada de instalar un modelo concreto en cada punto. Donde sí hay una obligación más general es en la normativa de prevención de riesgos laborales, que exige reducir los riesgos de colisión y mantener los equipos de trabajo en condiciones seguras; el alcance concreto de qué proteger y con qué intensidad depende de la evaluación de riesgos de cada instalación, según su tráfico, su diseño y su histórico de incidencias.
En la práctica, la falta de protección en zonas de alto tráfico es una de las primeras observaciones que aparece en una inspección técnica y en auditorías de prevención de riesgos laborales, aunque no siempre se traduzca en una sanción automática.
Dónde priorizar la instalación en un almacén con tráfico de carretillas
No todos los puntos de una estantería tienen el mismo riesgo. Si el presupuesto o el tiempo obligan a priorizar, el orden razonable es:
- Cabeceras de pasillo: es donde más maniobra la carretilla y donde se concentran los impactos.
- Puntales en zonas de giro y cruce: cualquier punto donde el vehículo cambia de dirección cerca de la estructura.
- Muelles de carga y descarga: tráfico intenso, a menudo con visibilidad reducida.
- Columnas y elementos estructurales del edificio expuestos a la misma zona de tráfico: aunque no sean parte de la estantería, un golpe ahí también compromete la seguridad general.
- Pasos peatonales junto a zonas de circulación de carretillas, con barandillas o defensas específicas para separar personas de vehículos.
Si la inspección ya ha detectado daños por impacto, el orden práctico es reparar primero y proteger después. En instalación de protecciones para estanterías y almacén explicamos qué instalamos en cada punto y cómo lo planificamos.
Protecciones MPM: qué ofrece Almar-Rack
Además de protectores de puntal individuales, la gama MPM que instalamos incluye barreras simples y dobles para proteger tramos completos de fila, cabeceras de alineación para marcar y proteger el arranque de pasillo, bolardos para puntos concretos de riesgo, defensas de muelle y barandillas de paso peatonal. La instalación se plantea siempre según el mapa real de tráfico del almacén, no como un kit genérico: primero valoramos dónde se producen los golpes con más frecuencia y ahí concentramos la protección.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio poner protectores de puntal en un almacén?
La normativa recomienda proteger los elementos estructurales expuestos a impacto de carretillas como medida preventiva. No siempre es una obligación legal explícita y cerrada, pero sí una buena práctica que reduce el riesgo de colapso y suele valorarse en auditorías de prevención de riesgos laborales.
¿Qué diferencia real hay entre un protector metálico y uno de polímero?
El metálico rígido resiste el golpe sin ceder; el de polímero flexible se deforma para absorber la energía del impacto y recupera su forma después, lo que reduce lo que llega al puntal en cada colisión.
¿Un protector de puntal sustituye a la reparación si ya hay un puntal dañado?
No. El protector previene daños futuros; si el puntal ya tiene una deformación fuera de tolerancias, hay que repararlo o sustituirlo primero. Instalar solo el protector sobre un puntal ya dañado no resuelve el problema estructural existente.
¿Se pueden instalar protectores sin parar la actividad del almacén?
Sí, la instalación de protecciones no suele requerir descargar la estantería ni detener la operativa, salvo en el punto concreto donde se trabaja en cada momento.
Si quiere identificar los puntos de mayor riesgo de su almacén y valorar qué proteger primero, contáctenos y le ayudamos a planificar la instalación según su tráfico real de carretillas.